It’s all about… Lenny Kuhr

 

Los trovadores que nunca se rinden.

En este caso, nuestra trovadora es holandesa, tiene más de 60 años, más de 20 discos, y toda una vida llena esfuerzo y de experiencias. En 1969 consiguió el primer puesto empatando con nuestra querida Salomé, con la inglesa Lulu, y con la francesa Frida Boccara, lo que llevó a la organización a modificar las normas de Eurovisión para que esto no volviera a suceder en las ediciones posteriores. Pero si esas normas se hubieran aplicado en aquel año, Lenny Kuhr hubiera sido la única ganadora de la noche. Esa noche, además, se convertía en la primera mujer compositora que ganaba el certamen. Curiosamente, ese año los Países Bajos estuvieron a punto de seguir los pasos de Austria, quienes no participaron como protesta al régimen dictatorial que sufría España en aquel momento. En teoría algunos países exigieron la libertad de varios presos políticos a cambio de participar, y también en teoría se llevó a cabo la petición.  Sin embargo Lenny siempre ha declarado que ella realmente era muy joven, y que con sus 19 años no era consciente de aquella situación, pero que probablemente, con unos años más se habría negado a participar.

Aprovechando que hace un par de años sacó un estupendo CD y DVD que recorre la historia de la cantante, que hace apenas unos meses editó un nuevo disco con material inédito, y el cariño que la artista siente hacia García Lorca, hemos decidido desde aquí rendirle nuestro propio homenaje.

 

 

Lenny, ¿eres fiel a Eurovisión cada año?

Durante mucho tiempo lo veía siempre que podía. Con mis dos hijas, sentadas en el sofá, comentando las actuaciones y dando puntos a cada canción, como hace mucha gente. Pero en algún momento perdí totalmente el interés. Creo que todo comenzó cuando se prohibió la orquesta, y todo se empezó a centrar en acróbatas, actuaciones de circo y demás. De vez en cuando ahora lo sigo viendo, pero desde un punto de vista más profesional, no como el antiguo evento de la música que me gustaba.


¿Qué recuerdas de aquella noche en Madrid en la que compartiste el primer puesto? 

Siempre es bonito ganar. Recuerdo la agitación y la tensión mientras contaban los votos hasta que llegó el gran momento. Y recuerdo el entusiasmo del público. Cuando toqué “De Troubadour” tras haber ganado, fue algo muy intenso.

 

Desde el año 2000 los Países Bajos no consiguen un buen puesto, y de hecho les cuesta muchísimo incluso pasar a la gran final. ¿A qué crees que se debe?

Cuando me invitaron a participar en Eurovisión en el 1969 me pidieron que interpretara 3 canciones mías. No compuse una canción para el festival sino que elegí 3 de mis canciones que ya estaban compuestas y que me gustaban. Hoy en día las canciones se componen especialmente para Eurovisión, lo que significa que todo se reduce a componer una canción ganadora en vez de una canción bonita. Y no existe una receta para componer canciones ganadoras tan sólo la inspiración, y como la inspiración es un misterio, les deseo mucha suerte en su búsqueda del éxito.

 

 Cuando uno escucha hoy ”De Troubadour” no suena a canción antigua o pasada de moda. De hecho puede sonar incuso más moderna que algunas de las últimas candidaturas de los Países Bajos. ¿A la audiencia de allí le sigue interesando Eurovisión o precisamente debido a que Eurovisión ya no tiene interés ya no se preocupan por la calidad de las canciones que presentan?

No puedo hablar en nombre de todos los holandeses, pero yo sólo sé que yo sí perdí el interés. Me empezó a dejar de gustar cuando la organización de las preselecciones paso de la TV nacional (NOS) a otra cadena más comercial (TROS), y por ejemplo este año el productor holandés más famoso, John de Mol (Gran Hermano, OT, Atrapa Un Millón…) está involucrado en la selección. “Éxito comercial”, esa es la clave. La preselección, el cómo se hizo, todo lo que sucede alrededor de las candidaturas, el televoto… ¡Dinero, dinero, y dinero! Es lo que domina el mercado de Eurovisión en los Países Bajos. Cada año buscan una nueva fórmula. No hay continuidad, cada año prueban algo distinto, y aún no se han dado cuenta de que hay que volver a las raíces, con una buena canción y un buen intérprete que sepa cantar desde lo más profundo de su alma.


 Algunos artistas tras su paso por Eurovisión desaparecen de la escena musical. En tu caso fue al contrario, y sigues actualmente en los escenarios publicando nuevo material. A día de hoy para ti ¿qué es la música? ¿es un trabajo o simplemente es tu forma de vivir más allá de los beneficios?

 Yo siempre he querido componer canciones y cantarlas. Es mi musa quien me alimenta a día de hoy con inspiración. Tras ganar Eurovisión formé un contrato con Philips France. Durante años trabajé como una artista francesa por todo el mundo. Tuve mis éxitos, muchos singles, y discos. Me fui de gira con Georges Brassens. Fue una etapa genial en mi vida. Pero cada vez me alienaba más y más. Mis canciones estaban compuestas por importantes compositores y las letras tampoco eran mías. Sentía la imperiosa necesidad de volver a mi esencia, de cantar mis propias canciones en mi lengua materna. Así que dejé Francia atrás y volví a Holanda. Desde entonces canto mis canciones en holandés, lo que hace que mi música sólo se expanda en un círculo internacional muy reducido.

He grabado 29 discos, el último “Liefdeslied” (“Canción de amor”) en Octubre del 2011. Me gusta mirar hacia adelante, renovarme. No me gusta ni la nostalgia ni embelesarme con mis éxitos pasados. Me gusta descubrir nuevos mundos. He publicado discos de Fado, de música de Schubert, e incluso hace poco hice una canción con el famoso rapero holandés Ali B.

En 1993 perdí la voz, no podía cantar. Pasaba el tiempo y los doctores no sabían ni a qué se debía ni cuando podría volver a cantar. Me sentí como si me muriera, y de hecho, como cantante, morí. Hice un viaje espiritual, intentando encontrar quién era entonces si ya no podía ser cantante.

Un año después mi voz fue apareciendo poco a poco, y en 1994 publiqué “Altijd Heimwee” (“Siempre Nostalgia”) en el que apenas podía cantar. Tarde 7 años en recuperar totalmente mi voz. En el 2003 volví a los teatros, y desde entonces me propongo cada dos años un nuevo espectáculo y nuevo disco. Mucha culpa de esto la tiene mi marido Rob, con el que me casé en el 2003. Me siento totalmente libre cuando me subo a un escenario. La gente me dice que mi voz suena mejor que nunca, que no ha perdido nada de fuerza.

 

Tu discografía está repleta de estilos muy variados, desde el Fado hasta la música clásica. ¿En qué terreno te sientes más cómoda?

Me siento más latina que americana. Me gusta más el Fado portugués o el “duende” español que el Blues o el Soul. Siempre digo que mi estilo de música favorito es el que hago ahora mismo, pero es que mi carrera está llena de “ahora mismos”. Cuando nos dirigimos a un teatro para algún concierto, siempre llevo música clásica. Me gusta hacer lo que hacía Schubert, que componía una obra y antes de publicarla se iba a un pub a cantársela a sus amigos. Así que en 1997 decidí hacer un disco sobre Schubert, no al estilo clásico porque no soy cantante de música clásica, sino a mi manera. Y fue uno de mis discos con mayor éxito.

 

¿Qué te gusta más: componer, cantar o ambas cosas a la vez? 

Me considero cantautora, así que para mí componer y actuar siempre van unidos. La pregunta es ¿hasta cuando seré capaz de hacerlo? ¿Seguiré componiendo canciones incluso cuando ya no pueda cantarlas? Sólo el tiempo me dará la respuesta. Pero ahora mismo me siento llena de inspiración para componer y de fuerza para cantar.

 

Has vivido en muchos países diferentes ¿cuál es tu favorito para vivir? ¿Cómo se vive la música en Israel si la comparamos con Holanda?

Acerca de dónde prefiero vivir, tengo 2 hijas y 2 nietos en Israel y mi corazón quiere vivir allí, cerca de ellos. Como artista que compone y canta en holandés, me gusta vivir en Holanda, con mis padres y mis hermanas. Así que siempre tengo el corazón dividido entre los dos países.

Sí que existe una gran diferencia entre el panorama musical israelí y holandés. En Israel hay un continuo flujo de nuevos residentes de todo el mundo que vienen con su propia cultura y su propia historia. Podríamos decir que en otros países como Holanda o España ocurre lo mismo, pero la diferencia yace en el modo en que esas culturas son aceptadas y se mezclan con las nuestras. En Israel los nuevos inmigrantes son bien recibidos porque suelen ser judíos, vengan del país que vengan, mientras que en Holanda los inmigrantes no siempre son bienvenidos porque se les considera un problema. Así que la integración de los distintos estilos musicales es más patente en Israel que en Holanda. Las influencias orientales y de Europa del Este son más fuertes en Israel.

 

¿Qué artistas de los Países Bajos te gustaría ver en Eurovisión?

Es un festival de canciones, no de artistas. Cuando fui a Eurovisión no me conocía nadie pero tenía una buena canción. Ahora la idea es que un artista o grupo conocido represente a un país. Así que se empieza la casa por el artista, y luego ya viene la canción. Esa canción se compone para ganar el festival, y así ocurre, que muchas veces vemos a buenos artistas con canciones regulares, lo cual nunca será una combinación ganadora.

 

¿Te has planteado alguna vez volver a Eurovisión?

¡Nunca! :)


 ¿Qué planes tiene Lenny Kuhr para el 2012? ¿Actuarás fuera de tu país?

Mi último disco acaba de publicarse y cada vez se hace más difícil vender discos de la manera tradicional, así que estoy buscando nuevas vías de exportar mi música. Estaremos de gira al menos hasta el 2013.

Una gira por toda Europa es algo muy complicado, y no es tampoco algo que me atraiga demasiado. Conciertos puntuales son siempre agradables como hice hace poco en París. Sería estupendo tocar en España o en Portugal, por ese sentimiento latino que tengo. En cualquier caso, no busco conciertos, quiero que los conciertos me encuentren a mí.


 Demuéstranos tus conocimientos de música actual ¿Lady Gaga o Justin Bieber?

¡Lady Gaga! :)

 

¿Qué película crees que todo el mundo debería ver?

Me ha encantado la última película de Woody Allen “Medianoche en París”.

 

¿Qué tipo de música crees que España debería llevar a Eurovisión?

España, al igual que cualquier otro país, si quiere ganar, lo que tiene que hacer es enviar una buena canción. Si es posible, compuesta por un cantautor, no por uno de esos productores que creen saber cómo componer una apuesta ganadora. Por supuesto, sería genial si la canción tuviera esos toques de alma española.

 

Por último, di unas palabras a nuestros lectores, que aunque nuestro último triunfo en Eurovisión lo tuvimos que compartir contigo, te seguimos respetando y admirando.

Queridos amigos españoles, hace poco descubrí unos bellos poemas de Federico García Lorca traducidos al holandés, y me pidieron que compusiera algunas canciones en base a sus poemas y lo hice. La música tiene un toque español, tiene “duende”. Así que ahora en mí existe algo de alma española, y su idioma es la música. Y la música es lo que nos une a todos.



Lenny Kuhr – De Troubadour (2005)

 

Es una delicia poder compartir este espacio con artistas que han vivido tanto y que tienen la deferencia de compartir sus experiencias y su vida con nosotros. Ojalá existieran más artistas como Lenny, con esa obstinación y esa rebeldía que les permiten hacer de la música un arte más allá de normas y de reglas. Y encima, está guapísima.

Además de haber sido un privilegio poder entrevistar a una artista como ella, he de agradecer también a su marido Rob y al presidente de su club de fans, Gérard, las facilidades que me han dado para esta entrevista.

Os dejo con algunas de las maravillas que ha publicado Lenny Kuhr recientemente en base a los poemas de Lorca:

 

El poeta pide a su amor que le escriba (De dichter vraagt zijn geliefde hem te schrijven)

 

Canción del muchacho de siete corazones (De jongen met de zeven harten)

 

Los ojos (De ogen)

 

 

Y aquí su particular colaboración con Ali B.

Lenny Kuhr & Ali B – Ik delete je niet

 

http://www.lennykuhr.com

www.lennykuhrfansite.nl


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